1. Convierte cada canal en un enlace de reserva

La mayoría de clientes llega desde Google Maps, Instagram, WhatsApp o por recomendación. Si en cada sitio solo aparece un teléfono, obligas al cliente a esperar. Usa un enlace de reserva donde pueda elegir servicio, día y hora.

2. Separa servicios rápidos y servicios largos

Corte, barba, color, mechas o tratamientos no ocupan lo mismo. Si los mezclas, la agenda se vuelve imprecisa. Crea servicios con duración clara para que el sistema muestre huecos reales.

3. Muestra precios orientativos

Aunque algunos trabajos dependan del pelo o diagnóstico, poner precios desde ayuda a filtrar dudas repetidas y mejora la confianza del cliente.

4. Usa QR en escaparate y mostrador

Cuando la peluquería está cerrada, el QR sigue vendiendo. Cuando está llena, el QR evita que la persona se vaya sin cita.

5. Mide qué canal trae mejores citas

No todas las reservas valen igual. Revisa si vienen de Google, Instagram, QR o WhatsApp y refuerza el canal que más convierte.