QR de reservas

Convierte tu escaparate, mostrador e Instagram en una máquina de reservas.

Un QR no es solo un cuadrado pegado en la puerta. Bien usado, es el puente entre el cliente que está mirando tu negocio y una cita confirmada en menos de un minuto.

Uso práctico

Dónde colocar el QR para conseguir más reservas.

El QR funciona mejor cuando aparece en el momento exacto en el que el cliente tiene intención: mirando el local, preguntando por WhatsApp, revisando Instagram o saliendo de una cita.

Escaparate

Para que un cliente pueda reservar aunque el negocio esté cerrado.

Mostrador

Ideal para que quien pregunta precios pueda llevarse el enlace de reserva.

Tarjetas

Cada tarjeta se convierte en un acceso directo a servicios y horarios.

Flyers

Perfecto para promociones locales, bonos y campañas de barrio.

Instagram

Añade el QR a stories, destacados o creatividades promocionales.

Google Maps

Usa el enlace del QR como destino de reserva en tu ficha.

Tickets

Después de pagar, el cliente tiene una vía sencilla para volver a reservar.

Sala de espera

Mientras espera, puede consultar servicios, horarios o reservar otra cita.

Generador de texto

Crea un cartel de QR con mensaje comercial.

Este bloque no genera el QR real todavía, pero te deja preparar el texto perfecto para imprimir, publicar o pasarlo a diseño. Cuando conectes el SaaS, el QR real apuntará al subdominio del negocio.

Textos que convierten

Mensajes que puedes poner junto al QR.

No pongas solo “Escanea”. Dale al cliente una razón clara para hacerlo.

Texto recomendado

Reserva tu cita online en menos de 60 segundos.

Texto recomendado

Mira servicios, precios y horarios disponibles.

Texto recomendado

Escanea ahora y elige el hueco que mejor te venga.

Texto recomendado

¿No podemos atenderte ahora? Reserva desde aquí y te esperamos.
Errores a evitar

Qué no hacer con tu QR.

1

Ponerlo demasiado pequeño

Si el cliente tiene que acercarse demasiado o enfocar varias veces, se pierde la intención.

2

No explicar qué ocurre al escanear

El cliente debe saber que verá servicios, precios y horarios.

3

No probarlo en móvil

Comprueba que abre rápido, que el calendario se ve bien y que no hay pasos confusos.

4

No medir de dónde vienen las reservas

Usa textos o enlaces diferenciados para saber si funciona mejor el escaparate, Instagram o mostrador.