1. Define qué servicios hace cada persona
No todos los empleados hacen todos los servicios. Asociar servicios a profesionales evita reservas mal asignadas.
2. Separa horarios reales
Turnos, descansos, vacaciones y días libres deben reflejarse en la agenda.
3. Usa permisos simples
El empleado debería ver sus citas y cambiar estados, pero no necesariamente editar toda la web o facturación.
4. Evita dobles reservas
La agenda debe bloquear huecos ya ocupados y respetar duraciones.
5. Revisa métricas por profesional
Ver reservas por empleado ayuda a repartir carga, detectar demanda y planificar mejor.